Devaneos de una pequeña exploradora amateur fuera de su hábitat original
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jueves, 9 de mayo de 2013

Hard working woman

Antes que nada quería desde aquí mandarle un GRACIAS enorme a través de un cuervo mensajero a Donnie, (http://donnierock.wordpress.com), que me ha ayudado a hacer de este sitio, un lugar mejor.

Hace un par de semanas se me ocurrió la brillante idea de presentarme al TOEFL, un examen de inglés que exigen en todas partes de Estados Unidos, tanto si quieres estudiar como trabajar. Y me saqué de la biblioteca un pedazo de libro especial para preprararlo que es tan tocho como el famoso "Sobotta", manual enciclópedico a través del cual tuve que aprenderme todas las partes del cerebro para sacar Psicobiología I (fotocopiado, por supuesto).

Como ahora estoy trabajando en el centro de DC, con una familia, que solo me necesita para levantar a los crios y para acostarlos (desayunos, llevarlos al cole, cenas, baño...) dispongo en el medio del día, igual de 6-8 horas libres tirada por la ciudad. Y ahí es cuando me meto en el Starbucks.

La verdad es un sitio agradable, si tienes suerte, solo tienes que esperar un ratito para tener una mesa en la planta de arriba, con un enchufe, wi-fi gratis y versiones de grandes clásicos sonando a modo chill-out. Todo el mundo está con sus portátiles y sus cafés y te sonríen y cosas de esas. La gente te pide compartir mesa y de ahí puede surgir una divertida conversación (por lo que puedo mirar a mi alrededor) porque a mi no se me acerca nunca ni Cristofer. No sé si será por mi moño de fregar (también válido para estudiar) que estoy más sola que Forever Alone.
El caso es que el otro día, estaba yo repasando los malditos Phrasal Verbs, cuando de repente empezó a sonar la alarma de incendios. Pensé todo el mundo se iba a volver loco y que iba a salir disparado escaleras abajo, pero empecé a mirar, y ahí nadie se movía de su mesa con su Mac blanquecino. Al poco tiempo vinieron 2 bomberos, con manos en las trabillas, mirada por encima del hombro,a los cuales les faltaba tener tabaco de mascar en la boca. El bombero cabecilla, en cuestión, metió una llave especial en la cerradura de la puerta de emergencia y el sonido mortal por el que casi nos sangran los oídos cesó. Dicha persona entonces, alzó las manos y nos dijo que todos estábamos salvados y que ya podíamos twittear todo este gran acontecimiento sobre como los bomberos salvaron el Starbucks. Le hizo una seña a su compañero negro (me ahorro los tópicos, pero todos sabremos que en una situación de peligro será el primero en morir), y bajó las escaleras mirando a cada uno de nosotros con mirada triunfante. Y yo estaba flipando, quise conseguir una mirada de complicidad en ese momento con alguien pero no la conseguí. A todo el mundo le parecía muy normal y corriente este acto heroico  En fin, tengo que empezar a plantearme el ir a estudiar sin ese moño de fregar, a ver si alguien por fin me hace casito.



Un día de estos se me metió entre ceja y ceja ir a estudiar a la biblioteca del congreso que está detrás del Capitolio, y para ello tienes que sacarte un carnet especial. Tuve que recorrerme 3 edificios oficiales, con sus respectivos controles de bolsos mochilas y policias cacheadores, hasta que encontré la oficina. Me atendió una mujer que tenía las uñas más largas que he visto en la vida, con ellas podría deshacer los nudos marineros de toda la Armada Española. La tía me dio 3 papeles para rellenar con todos mis datos y firmas sobre que puedo dejar que me graben en todos los sitio públicos y me mando a una mesa detrás de ella. Yo necesitaba su ayuda, pero la tía estaba muy ocupada viendo "Game of thrones" en el pc, en vez de estar haciendo algo productivo, y se molestaba muchísimo cuando la interrumpía en medio de una escena sumamente crucial. Luego me pasó con otra, que estaba viendo otra serie, la cual no logré deducir, y me hizo una foto para mi carné bibliotecario. La tía debía estar pendiente de volver a ver su episodio cuanto antes, porque me cogió hablando, así que parezco sacada de la celda de más alta seguridad de Guantánamo. Un carné para guardar en lo más profundo de mi cartera con el carné universitario (documento gráfico en el cual parezco con 18 años hecha toda un caballero jedi).



Con esto de estar dándole duro al english, mientras voy caminando por la calle para recoger a los niños de cole, voy hablando sola para mejorar el Speaking. Tengo que pasar por delante de la Casa Blanca y de unos cuantos edificios importante más, y yo voy con mis cascos hablando sola en bajito contentísima. De esto que paro en un semáforo y me pongo a buscar en mi colorida mochila mis gafas de sol cuando se me aparece un policía  "Are you ok?". Y yo toda chuleta sin darme cuenta de con quien estoy hablando le suelto "Of course". El tío me empieza a mirar de arriba a abajo y llama a otro colega policía para que se acerque "Are you sure?". Y allí ya empiezo a temblar como una hoja. El segundo policía me empieza a mirar la mochila mientras se echan miraditas el uno al otro. Mierder, se han creído que soy una yonki o una terrorista, así que de esta si que me repatrian. Al ver mi cara de miedo escénico, los tíos me hicieron una seña "Ok, Let's go" y proseguí mi camino. Entonces pensé, mi queridísimo padre, que tiene la manía de hablar solo por la calle en todos lados ya estaría en chirona desde hace tiempo, y yo teniéndole que enviar pasteles con limas dentro. ¡¡Esto es América señores!!

Deica loguiño!!

lunes, 22 de abril de 2013

Historias neoyorkinas para no dormir

Ha sido un fin de semana muy intenso por la gran manzana.

Nada más bajar del bus me impresionó enormemente la ciudad entera. No podía dejar de mirar hacia arriba, había muchísima gente caminando hacia todos lados, saliendo de las inmensas tiendas, todos con muchas prisas, cámaras de fotos, maletines, bolsas, de todo. Y claro, como yo soy nula y me oriento peor que un pulpo en un garaje, no fui capaz de encontrar a donde tenía que llegar y anduve media hora caminando con la maleta en sentido contrario pasando avenidas y calles con un montón de gente cruzándose  Me recordó a aquel videoclip llamado "Bitter Sweet Simphony" en el que iba un tío todo jefazo caminando por todo el centro de la calle chocándose con todo el mundo con el que se cruzaba.











La verdad, de todos los sitios en los que he estado, esta ha sido la ciudad que más me impresionado. No sé si por el tamaño de los inmensos rascacielos, el ritmo de vida o todos los espectáculos que dan en la calle. Una pasada. Pero bueno, el sábado la verdad que fue un día para recordar.

El sábado me pasé todo el día de turismo solitario, avalanzándome contra la gente como un león para que me hiciera fotos. Los había muy ocupados, los había que se asustaban, y también majetes que te las hacían, y he de decir, que mi niño de 4 años y medio, hace mejores fotos que esa personas, que no sacaban el paisaje con el que me quería sacar la foto o que me cortaban la mitad del cuerpo. En fin, solo puedo salvar 3 o 4 fotos en las que salga yo de todo el viaje

El caso es que a primera hora del día me perfumé en el Sephora más grande que vi nunca en la quinta avenida, y creo que eso atrajo a los tíos más raros de toda esta ciudad. El primer sujeto, era el que vendía pizzas en un pequeño sitio, que me preguntó si era de Venezuela. Y tras elegir la pizza me intentó colar que me la dejaba a 1 dolar por "ser tan bonita" cuando había una cartel en la puerta de tamaño póster que ponía PIZZA 1$. En fin, el tipo en cuestión me pidió el numero para ir a dar una vuelta por ahí, llamó a todos los de la cocina para que salieran a mirarme y yo me escapé mientras pude de ese cuchitril infernal de salidos que parecían no haber visto una mujer en años.
Con mi querido trozo de pizza me fui a sentar a un banco del Bryant Park, un parque modernisimo que tiene wi-fi público y hasta enchufes que salen de entre las hojas del césped cual Pokémon, para cargar lo que tu quieras. Así que allí me estacioné y al poco rato apareció un yonki con una "lágrima" tatuada debajo del ojo y una caja de cartón con una chocolatina dentro. Me quise hacer la que no entiende ni papa y le hablé en castellano, con tan mala suerte que el tío tenía madre colombiana, por lo cual se le daba mejor contestarme en mi idioma natal que en inglés. Y de ahí el tío no paró de hablar y me contó su vida al completo, hasta que me pidió el numero para invitarme a cenar. Vale, ahí es cuando pensé, ¿Qué clase de yonki te invita a cenar cuando supuestamente está vendiendo chocolatinas para pagarse el mono? Pues un yonki de New York por supuesto. Lo de compartir jeringuilla no me cundía mucho para esa noche, así que le dije que no gracias, y el tío me intentó vender la chocolatina como pudo. La verdad es que quería que se pirase ya porque estaba hasta las narices así que le di algo que tenía suelto y el tío se levantó corriendo. Yo le pregunté ¿y la chocolatina? y me dijo, "no es que la chocolatina...eh...la chocolatina vale 10 dolares chao guapa colombiana, y se esfumó". Yo me quedé con pokerface, y más tras volver a escuchar lo de latina por segunda vez en el día, y ni me imaginaba que lo bueno aún estaba por llegar...


Por la noche estuve en una fiesta de españoles, en el patio del piso de uno de ellos, cerca del Times Square,(impresionante de día y aún más de noche) y después cogimos mil metros para llegar hasta la zona de marcha de ese día, Williamsburg en Brooklyn. Fuimos a unos sitios muy muy chulos, el Richlane Bar y el Union Pool. La gente, la música y el precio de la cerveza (2 x 5$) era totalmente de mi gusto así que se puede decir que lo di ALL. La única pega que le vi fue que a las 3 y media de la mañana, en todo el apogeo de la noche, el último bareto cierra y aparecen 5 tíos con linternas que nos echan como si fueramos ganado, les faltaba llevar una porra y golpearnos con ella, por lo que me vi inmersa en medio de una estampida a lo Jumanji. Por lo cual no quedaba más remedio que meternos en el metro de vuelta a casa, y aquí viene la historia del tercer sujeto loco. En el andén, (y tras casi perder la visa porque dos policias nos cachasen la birra a un colega y a mi, nos pidieran documentación y nos dejasen por pena y asco seguir nuestro camino), se me sentó un chaval borrachisimo y me echó el brazo por encima. Miré a mis colegas y les pregunté qué significaba ese momento, pero no me pudieron contestar porque estaban muertos de la risa. Le quite el brazo al tipo y se lo coloqué encima de su pierna, por lo cual decidió que estaría más cómodo colocandolo encima de la mía  Le volví a quitar la mano al tipo, y este siguió con lo suyo, a volver a ponerme el brazo encima. Para mas inri el tío estaba acatarrado, o qué sé yo así que hacía unos ruidos infernales con la nariz, la cual me pegaba casi a la cara, por lo tanto mis colegas no podían dejar de vacilarme entre risas que le ofreciese un vips vaporub porque seguro que el sujeto lo estaba pasando muy mal. Finalmente un alma caritativa se levantó y me cedió su sitio, para sentarse él en mio, (porque llega a ser por mis colegas y ya muero allí entre los mocos y las manitas del tío mientras ellos infartan de la risa) y desde aquí se lo agradezco eternamente con un ramo de rosas y 4 velas. 
Para rematar ya la noche, de camino a casa no podía casi caminar de las ganas de ir a baño que tenía, la cervezas ingeridas se hacían notar, por lo cual o buscaba un baño URGENTEMENTE o reventaba allí mismo. Encontramos un Mcdonalds abierto (ciertamente esta es la ciudad que nunca duerme) y cuando vi el baño fui más feliz que Jose Coronado y sus yogures. Para mi sorpresa cuando iba a cerrar la puerta del baño se me coló una francesa con un vestido con el cual se le podía ver hasta el alma y un pedo que ni alfredo. A mi es que ya me daba igual, y disfrute de mi momento con el water mientras ella me contaba su vida al completo. Luego en vez de sentarse a hacer pis literalmente se desplomó y no había quien la levantase de allí. Finalmente conseguí salir de ese baño con francesa casi al hombro cual "Salvar al soldado Ryan" mientras mi colega era invitada por 2 negros que decía que eran raperos y que querían que bebiese el licor que tenían en la botella "licor que bebe Jay-Z, que somos raperos y entendemos". Flipante.

Y así fue como pasé un fin de semana en la gran manzana, y en la cual me di cuenta de que atraigo gringos, pero no a los caballerosos de pastizal, si no a los "creepy". Lo cual, en un momento dado, si necesito los papeles, ya sé de que recursos dispongo.

Deica loguiño!!

domingo, 24 de marzo de 2013

Vida en la capital

Que pasa!!!

Pues aquí sigo por las Américas!. Hoy, como es Domingo, salimos a comer fuera y elegí una señora hamburguesa de 3 pisos, de esas que jamás se me habría ocurrido pedir en la vida, pero como estoy aquí, que viva la pepa. Cuando me levanté podría haber salido rodando cual armadillo hecho una pelotita.


Y es que la comida en este pais es un tema aparte.

El otro día mi tía me animó a ir con ella y otra amiga al "Store", y nada,  pa allí nos fuimos. El sitio resultó ser un almacén gigantesco para comprar al por mayor, petado de gente. Para poder entrar en este lugar tienes ser socio y enseñar el carné a la entrada, esto es, pagar unos 100 dolares anuales por poder mantener la membresía. Aunque, al comprar con frecuencia, al final del año te devuelven el 5% de lo que gastaste, así que más o menos, te sale gratis el ser socio. El lugar es tan grande como un ikea,y tiene comida, ropa, juguetes...de todo. Yo estaba alucinada haciendo fotos de un sitio para otro, la gente debió pensar que nunca en la vida me sacaron de casa o que era mongolita. Luego, en cada esquina había como una especie de stand con una persona que tenía bandejas con muestras de productos para que las probases. Es decir, tú te vas a hacer tu compra, compras al por mayor para 3 meses o por si unos alienígenas invaden el planeta y te tienes que esconder en el bunquer subterráneo de los Flanders  y de paso te pones las botas comiéndote todas las muestras de todos los mostradores que te ofrecen, desde quesos hasta carnes. En serio, yo llego a tener esto en Compostela y mis amigas y yo recolectamos la cuota anual simplemente para zampar de gratis. Orgullo gorrón español.



El caso es aún por encima tienes a la salida una especie de área para comer, donde tienes comida rápida bastante barata y te venden vasos para rellenarte la bebida todas las veces que quieras (que en eso también se parece al ikea), aparte de tremendos batidos de fruta y helados. Que me encantó el sitio, vaya.


Y ese mismo día por fin iba a conocer lo que era la vida nocturna en DC! O por lo menos en uno de sus barrios, la U street. Así que quedé con unas chicas que conocí a través de mi tía, y cogimos el metro para llegar a tal ansiada zona de marcha. Resulto que fuimos a un lugar que había sido recomendado por la amiga de una, y tras guardar una pequeña cola, veo que empiezan todas a sacar sus pasaportes. Adivinad quien no había traído el suyo, la menda lerenda. Así que tras comunicarme con todas y darles la gran noticia se miraron las unas a las otras horrorizadas, porque no íbamos a poder entrar en la mitad de los sitios. O eso, o me dejaban al lado de una farola con un cartel "Forever alone" y se iban a vivir la party loca. Gracias a dios eligieron la primera opción, asi que saqué DNI a ver si colaba, y coló. Entramos en un sitio super chic con mil lamparas, más oscuro casi que el maykar, lleno de mesas y enseguida una chica muy esbelta nos acomodó en una. La pinta de la gente parecía sacada de un videoclip de P.Diddy y tras 15 minutos sin atendernos ni cristofer, cogimos la puerta y nos fuimos. Vaya primer éxito, pero lo bueno de verdad estaba aún por llegar.

Entramos en otro sitio que tenía la música pumchim pumchim altísima y que estaba lleno de treintañeros con las camisas casi abiertas, bailando el baile de enroscar la bombilla y los patitos cua cua. Me pedí una cerveza que me costó 8 DÓLARES y al dar el billete casi lloro. Al menos me dará un buen cervezón,pensé,  pues no, una amstel, y además light. En fin.

El caso es que la cosa se empezó a animar y empezaron a llegar más gente de nuestra edad y chicos queriendo conversar. Llego uno bien simpático que me chapurreo unas palabras en castellano que había dado en el instituto y que me dijo que le hacía mucha gracia mi acento. Tanto que al decir 2 palabras el tío se tronchaba de risa literal con mano en la barriga incluso, diciendo esto es muy divertido. Pensé en estamparle la cerveza y preguntarle si ahora le parecía divertido, pero deje mi vena psicópata a un lado y me limité a sonreir y mandarle mentalmente una maldición celta sacada de los pueblos más lejanos antiguos de Cuntis por lo menos.

El caso es que el sitio se abarrotó, nos empezamos a agobiar, y decidimos coger el metro porque eran ya las 2 y a las 3 cerraba y la mitad los sitios también. Al llegar a mi parada, tenía que coger un taxi, así que allí fui. El taxista iba más lento que el caballo del malo, y tras 2 cervezas de 8 dolares me quedaba poca pasta, así que iba sentada en el medio mirando como iba saltando el taximetro y sudando la gota gorda debajo de mi abrigo. Aquí hay una tradición de propinas para los taxistas, no como en España que rateamos hasta el último céntimo posible, por lo cual si eres más agarrado que un mono a un columpio, la llevas clara. Yo no veía el momento en que apareciese la puerta de mi casa y poder darle el dinero. Ya me imagina al tío que tenía cara de delincuente nacional, cerrando los pestillos "de aquí no sales hasta que me des mi propina". Pues sudando estaba cuando el tío me anuncia que se ha perdido. ¿¿Qué me estás contando?? y el tío sigue avanzando despacio mirando los portales de las casas y el contador ya loco, fuera d órbita. Yo intentandole explicar al tío en inglés, español, turco, griego, que el número de mi casa ya lo habíamos pasado y el muy cabrón haciendo que no me entendía para cobrarme más pasta. ¿¿!!!@@@@@@!!!! Al final me dejo en la puerta de mi casa, le di 10 dolares que era todo lo que me quedaba y menos de lo que me costó el viaje, sin ni siquiera esperar a que los contase y corrí cual adolescente hacia las escaleras de mi casa con llave en mano y susto en corazón. 

Veredicto final: me voy a chapar el camino de la estación a mi casa para que no me timen tantísima pasta, y si hace falta me lo tatuo en plan Prison Break. He dicho. 

El jueves me voy a pasar la semana santa a Miami así que probablemente os escriba la próxima vez desde allí.

Deica loguiño!! :D


miércoles, 20 de marzo de 2013

Lost in DC

Que pasa!!

Tras días en los que la gente me daba por muerta, aquí estoy. Los niños estuvieron malitos, por lo cual yo que las pillo todas al vuelo, pues también. Así que estuve de encierro casero, viendo dibujos por un tubo. Ahora ya puedo decir que tengo el nivel de inglés de Dora la Exploradora. "What is it? It's a yellow duck!!! Madre mia...

Pues hoy que todo apuntaba a ser un día tranquilo y soleado me decidí a salir de excursión. Me hice un sandwich que metí en una bolsita (que americana me sentí), un zumito, unas galletitas y ala, a pasear. Mi tía me dejó en el centro de DC con unos mapitas y unas indicaciones y ¡a la aventura!.

Resulta que en el centro de DC está lo que llaman el National Mall, que es una super explanada de hierba enorme que está rodeada por museos de todo tipo gratis (porque pertenecen al "Smithsonian Institution" y están financiados por el gobierno), monumentos nacionales y hasta hay un puestecito como en los que venden helados, pero de McDonalds (increible).  Toda esta zona está limitada, en un lado por el Capitolio, y en otro por el Lincoln Memorial, y más o menos en el medio, está el famoso obelisco que llaman Washington Monument. 

Mi primera parada fue en el Air and Space Museum. Lo primero que me llamó la atención (aquí se demuestra el poco rodaje de museos internacionales que una servidora tiene) es que todo el mundo tiene que meter su bolso o mochila en un escaner como los del aeropuerto y pasar también un detector. El sitio es inmenso, y tiene colgados aviones por todo el techo, como su nombre indica está dedicado a todo lo que sea aviación y naves espaciales. Dentro había muchísimos grupos de chicos liderados por monitores que los llevaban de tour. Me sentí contenta y feliz de por fin no tener que llevar un grupo de chavales, ya que la última vez que estuve en un museo el verano pasado, yo era uno de esos monitores,y se nos habían perdido 2 chavales ( y estamos hablando de la casa de los peces de A Coruña, que al lado de esto es enana), por lo que al llegar al bus casi nos da un parraque. 




 Como yo del tema no controlo mucho, me di una vuelta rápida (es decir 1h porque es gigante), parando para ver los aviones que utilizaron en la segunda guerra mundial, y una replica de una nave espacial por dentro. Nota mental: culturizarse un poco más sobre esto que en un museo tan gigantesco algo tienes que reconocer.



Luego se me ocurrió caminar hacia el Capitolio, que alberga las 2 cámaras del congreso. Aunque yo más bien lo recordaba siendo destruido por naves alienígenas en Independence Day Una vez allí había una manifestación increible delante, y como no he llegado aún con Dora la Exploradora al tema de las manifestaciones, pues no me enteré ni papa de lo que decían, pero al menos parecían contentos. Le pedí a un japonés con cara de majo que me hiciera una foto, desde aquí le doy las gracias por no haber salido corriendo con el móvil, que es uno de mis grandes temores en esto de hacer turismo en solitario. Por eso la mayoría de fotos que tengo en el álbum son de mi cara tamaño poster y algun monumento simpático detrás. 



Para terminar la mañana (que caminando entre tanto parque pasa volando), pensé que sería buena idea, por si en las próximas semanas me encuentro un joven casadero millonario patriota americano, saberme al dedillo nociones básicas históricas, así que que me dirigí al American History Museum. No vaya a ser que metiese la pata en alguna de esas interesantes conversaciones que yo pudiera tener con copa de selecto champán en mano en la inmensa terraza de una de sus catorce mansiones de verano por todo el mundo.



Allí me perdí entre todo lo que ese museo puede ofrecer, exposiciones de todas las guerras en las que este país ha participado, como se desarrolló la industria, la forma de vida, e incluso la comida! Estaba por ahí echándole un vistazo a todo, cuando me dí cuenta de que no me iba el wasape (en este pais no tengo línea, solo wifi público), por lo cual no podía mandarle un mensaje a mi tía para que me viniera a buscar. Además no me había quedado clara la parada de metro donde debería bajarme, y luego no sabría que bus coger para llegar a casa. PÁNICO COMPLETO. Tras observar a un negrazo de pelo afro con peineta incrustada (a lo Scary movie),y darme cuenta de que también me había dejado mi diccionario regalado con mantequillas en casa, pensé dios santo, porque leches siempre me pasaran estas cosas a mí. Prácticamente ya podía ver mi cara en los cartones de leche con un WANTED por todo el país, y a mi madre llorando con mi foto de la graduación en la mano en espejo público. (porque el programa de Paco Lobatón ya no existe, claro). 

Finalmente se me ocurrió la gran idea de a través de facebook contactar con un colega que casualmente estaba conectado y le pudo mandar wasapes a mi tía y que así me viniera a buscar sana y salva casi con un cartel con mi nombre. Lección aprendida: mañana comprar una patata de móvil prepago para que no llegue al extremo de infarto de miocardio, menos mal que me quedan semanas aún aquí para ver todo lo que esta tremenda ciudad alberga!

¡¡Deica loguiño!!

sábado, 16 de marzo de 2013

Sana y salva en terreno yanki

Tras 22 horas ¡¡¡ 22HORAS !!! Aquí me encuentro. Estoy por fin viva, y caminando por suelo americano. Hubo momentos en los que verdaderamente pensé que nunca llegaría a mi destino final. Pero como dice Manolito Gafotas, empecemos por el principio de los tiempos:

Tras despedirme de mis queridos padres en Vigo, volar a Madrid sin nada destacable, aquí viene lo bueno, los ochomil controles de Barajas. Tras pasar el mítico que pasa todo el mundo, que me mirasen el pasaporte 2 veces, y llegar por fin al ala del aeropuerto en la que se encontraba mi puerta de embarque, que estaba en la otra punta del aeropuerto (llegué como si hubiese hecho la marcha ASPANAEX, con la lengua fuera y cargada de cosas), me dice la azafata, oh te ha tocado un (con voz de hombre de negro), CONTROL ALEATOOOORIOOOOO. La señora que era más seca que un bacalao, se fue con mis billetes a no sé donde, volvió y me dijo si tendría algún inconveniente en hacerme ese control. Como para decirle que no a la tía, seguro que si me negaba ya tenía a cuatro policias nacionales apuntándome con la pistola y un puntito láser desde arriba en mi cara.

El caso es que el control aleatoriooooooo estaba en la otra punta del ala, y pensé en serio que o me remolcaban o no llegaba con todas las cosas encima, más abrigo, bufanda etc. Aparte la policia que me guiaba iba a 100km/h. Podrían haberle dado un dorsal y haberla patrocinado a la tía. Al llegar tuve que meter todas mis cosas en bandejitas como siempre, pasar el pc y la maleta de mano por la maquina y me dispuse a caminar hacia ellas cuando me dijeron EH! a quitarse ropa. Así sin más , sin unas copitas antes ni leches. Así que nada me quité los zapatos, las sudadera, la chaqueta, y quede en manga corta tiritando con la losa fría debajo de los pies en calcetines. Resulto que el agente que estaba mirando las maletas en la pantallita era también mujer, me vio temblando como una hoja, y se apiadó de mi. "Pobrecita, está tamblando, ponte la sudadera linda". El chico que tenía atrás,parecía no haber comido un bistec en su vida, por lo cual también debía tener un frío enorme se la empezó a poner, y le dijo "TU NO!! solo ella". El chico me miró con cara de, que suerte ser mujer, y yo me sentí mejor que las chicas de los anuncios de evax fina y segura. 

Pero tras colocarme todas las capas de ropa, me esperaba lo mejor de todo. Un agente que parecía sacado de una tribu india sioux estaba con mi maleta de mano delante y una sonrisa "vamos a abrirla y a sacarlo todo". Me quedé blanca, y recordé los esfuerzos dignos de tetris que había hecho el día anterior para que cupiese todo. Aparte el tío iba sacando cosas y comentando, "oh que bonitos estos gorros de animales", "oh que gracioso el peluche"...por lo cual me alegré de no haber metido ningún tipo de ropa interior.

El caso, tras haber pasado todo con éxito, tenía que esperar las 2 horas de retraso con las que iba el vuelo, así que le eché pokerface y me senté al lado de una pareja de señores mayores que resulta que eran de extremadura, emigrados a USA desde muy jóvenes, y me contaron toda su historia, por lo que no tuve tiempo de aburrirme.

Ya en el avión (vaya avión) me tocó al lado de un señor, que tendría unos cuarentalargos y con el que estuve hablando todo el viaje, (cuando no dormía o veía la tele tenía delante). Iba a NY por negocios, tenía dos hijas, una de mi edad, y debí de recordarle a ella, porque una vez llegado a NY, me ayudó a pasar los controles (que no eran para tanto), me llevó hasta mi puerta de embarque a DC y hasta me invitó a un trocito de pizza con un agua. Un tío muy riquiño, le di las gracias por todo y ahí quedé abandonada en la puerta de embarque. El vuelo venía con 2h de retraso también (que raro). Así que me acerque al mostrador para pedir asiento, y el tío que me atendió, resulto tener familia gallega y hablar español! y aún por encima también era psicólogo! así que ya rellené hora y media de mi espera hablando con el tío. Creo que en mi vida hablé tanto de psicología (siempre evito el tema), pero dije o hablar o morirme en el asiento con esa gente que está semi desmayada o comiendo menús de hamburguesas enormes y cafés gigantes, así que le escuché todo el rollazo. 

Finalmente conseguí llegar a DC, con tan mala suerte, que como venía dormida en el avión ni me enteré de en que número tenía que recoger mi maleta facturada. Así que tras recorrerme todo el aeropuerto me encontré en una superficie inmensa con 15 cintas llevando equipaje, el móvil sin línea, sin rastro de tío, con cansancio acumulado y ganas de llorar. Recorrí de una punta a otra buscando la cinta que llevase mi maleta, pregunté a un segurata al que no entendí ni papa,cuando por fin,mi tío me encontró y gritó mi nombre. Casi lloro, por fin había terminado el viaje. Encontramos mi maleta y nos vinimos a casiña. Allí ya me desmayé en cama pensando, God Bless America, la que me espera. Integrarte y mejorar ese inglés o morir.

Deica loguiño!!